Los origenes del bingo

Breve historia del Bingo
En el siglo XVI en Italia se inició el juego del bingo denominado por ese entonces Lo Gioco del Loto d´Italia. Esta era una lotería que se jugaba en los días domingo. Después se pasó a llamar Beano y al jugar al mismo se sentía algo especial para quienes vivían en la ciudad que alojaba al jugador.
Esto era porque no se disponía de salas de juego por lo que se iba trasladando en ferias diferentes. La normativa era similar al actual pero con la diferencia que no tenía tantas combinaciones posibles como en la actualidad.
En el año 1700 el juego se traslada hacia Francia (Le Lotto d´Italia), Alemania y Méjico. Allí los jugadores realizaban donaciones de parte de las ganancias a la iglesia con el objetivo de continuar con la cultura y creencias.
En el año 1930 llega el juego a Norteamérica, en concreto a la ciudad de Atlanta. En aquella época se llamaba al juego “Binou”. Cuando un jugador en una oportunidad exclamó por error “Bingo”, a partir de allí cambió el nombre.
El matemático Leffler a pedido de Edwin S. Lowe construyó más de 6 mil cartones con las respectivas combinaciones que conocemos en la actualidad.


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