Como consecuencia de denuncias habidas en relación a la ludopatía en Buenos Aires se está buscando por parte de las autoridades soluciones para contrarrestar esta enfermedad.
En este sentido se pretende limitar los horarios y los días en que esté abierto el bingo. Se argumenta que si el bingo no permanece abierto todo el día se podrá otorgar un espacio para que las personas puedan acudir a realizar tratamientos para su adicción al juego.
La posible medida para limitar los horarios de los bingos está siendo negociada y surgió como pedido de vecinos y familiares de adictos al juego.
El principal problema que plantea este tipo de medidas es que se podría restringir las ganancias de los bingos y con ello se podría llegar a despedir trabajadores.
